El desarrollo del sistema cardiovascular en el ser humano
comienza a mitad de la tercera semana del desarrollo intrauterino.
Inicialmente, las sustancias nutritivas se difunden desde la sangre materna al
embrión a través de una serie de canalículos. Posteriormente, se forma el
corazón como el principal elemento impulsor.
La morfogénesis cardíaca ocurre entre la tercera y sexta
semana del desarrollo intrauterino, evolucionando a partir de la lámina
esplácnica del mesodermo lateral y recibiendo una contribución importante de
células de las crestas neurales y una considerable inducción del endodermo en
sus etapas iniciales.
Formación del primordio cardíaco:
Hacia el día 19 de vida, surgen en la hoja esplácnica
cardiógena del mesodermo unas agrupaciones celulares llamadas wolffianas que
forman dos cordones macizos bilaterales y simétricos a ambos lados de la línea
primitiva.
Estas células forman el campo cardiogénico primitivo, que
eventualmente se fusionan para formar el tubo cardíaco.
Formación del tubo cardíaco:
El día 22, este esbozo se ahueca y forma el tubo cardíaco.
La porción cefálica se pliega ventral, caudal y hacia la derecha, mientras que
la porción auricular caudal se dirige dorso, craneal y hacia la izquierda,
formando el asa cardíaca, que se completa a los 28 días.
Formación del tubo cardíaco, tomado de Centeno Malfaz F, Salamanca Zarzuela B. Embriología básica cardíaca. Pediatr Integral. 2021;XXV(8):438-442.
Genes clave en la formación cardíaca:
Una serie de genes juegan un papel crucial en este proceso,
entre ellos están NKX2-5, GATA4, TBX5, HAND1 y HAND2, siendo esenciales para la
correcta formación y diferenciación de las estructuras cardíacas. Estos genes
codifican factores de transcripción que regulan la expresión de otros genes
necesarios para el desarrollo del corazón.
En esta fase se diferencian las primeras dilataciones:
Porción bulboventricular o segmento arterial: Incluye el
bulbo arterial y el ventrículo primitivo.
Porción auriculosinusal o segmento venoso: Da lugar a la
aurícula común y las futuras aurículas.
Unión auriculoventricular: Donde se encuentra el futuro
canal auriculoventricular.
Tabicamiento cardíaco
Tabicamiento auricular:
Al final de la cuarta semana, desde el techo de la aurícula
común, crece una cresta falciforme denominada septum primum en dirección hacia
la cruz cordis, dejando un orificio entre ambas estructuras denominado septum
primum.
Desde las almohadillas endocárdicas, crece otra cresta
celular que cierra el ostium primum, formando el ostium secundum.
Desarrollo del seno venoso:
A mediados de la cuarta semana, el corazón recibe sangre de
dos prolongaciones, izquierda y derecha.
En la quinta semana, la vena onfalomesentérica izquierda y
la cardinal común izquierda se obliteran, convirtiéndose la prolongación
izquierda en la vena oblicua izquierda y el seno coronario.
La prolongación derecha se incorpora a la aurícula derecha
para formar la parte lisa de esta aurícula.
Tabicamiento del canal auriculoventricular:
Inicialmente, el canal auriculoventricular comunica con el
ventrículo izquierdo primitivo.
Al final de la cuarta semana, se forman dos almohadillas
endocárdicas auriculoventriculares que crecen para fusionarse a la quinta
semana, formando los orificios auriculoventriculares.
Tabicamiento del tronco arterioso y del cono arterial:
La tabicación del bulbo arterial se produce al final de la
quinta semana, formando una espiral que corresponde al tabique aórtico
pulmonar.
Los rebordes bulbares dividen el tronco en un canal aórtico
y otro pulmonar.
Tabicamiento de los ventrículos:
El tabique interventricular definitivo está formado por tres
porciones: inferior, anterosuperior y membranosa anteroposterior.
Defectos en la unión de las diferentes porciones darán lugar
a comunicaciones interventriculares.
Formación del sistema de conducción
El sistema de conducción deriva del mesénquima cardiogénico.
El día 23, el corazón empieza a latir en sentido
cefalocaudal.
Inicialmente, el marcapasos se encuentra en la porción
caudal del tubo cardíaco izquierdo, luego el seno venoso asume esta función.
A partir del día 24, la sangre ya circula por todo el
embrión.
Desarrollo del sistema vascular
Entre la cuarta y la quinta semanas de desarrollo se forman
los arcos faríngeos, cada uno con su propio nervio craneano y su propia
arteria.
Estas arterias nacen del saco aórtico, dando lugar a cinco
pares de arcos aórticos.